La pasada semana acudió a nuestra clase Luis Moser-Rothschild, el cual ha trabajado en el cine, radio, televisión y otros diferentes proyectos; todo ello destacando por su gran voz y capacidad comunicativa. Durante la sesión nos mostró como tener una gran voz puede ayudar pero no ser la clave en ser un gran locutor. Quien nos iba a decir antes de ponerse en escena, cualquier profesional de estas actividades tiene detrás suyo diferentes actividades y entrenamientos para no fallar a la hora de la verdad.
Durante la charla, Luis nos enseño a como prepararse para estos momento y con diferentes entrenamientos para la voz, cara y para uno mismo; se nos mejoraría nuestra puesta en escena en un momento crucial como puede ser el proyecto de fin de grado. Actividades como exagerar las consonantes o mover la lengua, las cuales nos pueden parecer una tontería, nos ayudan a relajar nuestra cara y a nosotros mismo, con lo que en el momento de poner algo en común estaremos más cómodos y podremos evitar posibles fallos a la hora de hablar en público.
Lo más importante, pese a todos estos ejercicios, es no tener vergüenza. Muchas veces esto nos estanca en una situación social, por eso es importante no tener miedo a equivocarse o a que se "rían de nosotros", porque si nos ven con confianza en nosotros mismos, es imposible que nadie se pueda burlar de cualquier cosa que hagamos. Esta fue la lección más importante que nos enseño desde mi punto de vista.
(Imagen obtenida de: http://comunicacion.universidadeuropea.es/profesor/luis-moser-rothschild)

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