miércoles, 24 de febrero de 2016

Una voz no lo es todo

La pasada semana acudió a nuestra clase Luis Moser-Rothschild, el cual ha trabajado en el cine, radio, televisión y otros diferentes proyectos; todo ello destacando por su gran voz y capacidad comunicativa. Durante la sesión nos mostró como tener una gran voz puede ayudar pero no ser la clave en ser un gran locutor. Quien nos iba a decir antes de ponerse en escena, cualquier profesional de estas actividades tiene detrás suyo diferentes actividades y entrenamientos para no fallar a la hora de la verdad.

Durante la charla, Luis nos enseño a como prepararse para estos momento y con diferentes entrenamientos para la voz, cara y para uno mismo; se nos mejoraría nuestra puesta en escena en un momento crucial como puede ser el proyecto de fin de grado. Actividades como exagerar las consonantes o mover la lengua, las cuales nos pueden parecer una tontería, nos ayudan a relajar nuestra cara y a nosotros mismo, con lo que en el momento de poner algo en común estaremos más cómodos y podremos evitar posibles fallos a la hora de hablar en público.

Lo más importante, pese a todos estos ejercicios, es no tener vergüenza. Muchas veces esto nos estanca en una situación social, por eso es importante no tener miedo a equivocarse o a que se "rían de nosotros", porque si nos ven con confianza en nosotros mismos, es imposible que nadie se pueda burlar de cualquier cosa que hagamos. Esta fue la lección más importante que nos enseño desde mi punto de vista.


(Imagen obtenida de: http://comunicacion.universidadeuropea.es/profesor/luis-moser-rothschild)

viernes, 19 de febrero de 2016

Como ver las cosas....

En esta entrada quiero mostrar como un incentivo muchas veces no ayuda a que el trabajo sea mejor.
El psicologo Dark Dunker propuso en 1945 un problema en el que mostraba que una recompensa podría conseguir dificultar la solución de este. Planteó el siguiente problema:

(Imagen obtenida de: http://queaprendemoshoy.com/el-problema-de-la-vela-la-motivacion-en-el-trabajo-en-el-siglo-xxi/)


Como podemos ver, el problema consiste en conseguir que la vela no derrame cera en ningún lado con los recursos presentados en la imagen. Este lo propuso a dos grupos diferentes, dando un gran incentivo al primer grupo si lo resolvían en un periodo de tiempo, mientras que al otro simplemente lo propuso para mejorar la forma creativa del grupo.

Los resultados obtenidos son bastante diferentes. En el primer grupo el resultado se obtuvo con un tiempo mucho mayor debido al bloqueo que puede crear una recompensa en las personas, mientras que en el segundo obtuvo un resultado mucho mejor ya que los integrantes no veían su creatividad bloqueada pensando en ninguna forma de recompensa y mejorando esto la resolución del problema.

Muchas veces, la creatividad de cada uno no depende de lo que obtengamos a cambio de esto, sino de  la capacidad de ver las cosas y solventarlas a nuestro propio modo y manera sin delimitarnos un tiempo o forma.

¿Y tú, cuál crees que es la solución de este problema?





sábado, 13 de febrero de 2016

Llegar tarde y sus consecuencias...

Hoy en día todos sabemos que hora es, ya sea mirando a nuestro móvil, reloj o simplemente pidiéndola. Pero algo que probablemente no todo el mundo vea de misma forma es la puntualidad a la hora de una cita. Ya sea de trabajo, con el médico o incluso con tus amigos, llegar tarde es algo que muestra bastante falta de interés en el tema del que se trate.

Obviamente, la puntualidad es algo característico de cada uno. Puede que un día cualquiera, por el simple hecho de tener mala suerte, se llegue tarde a una cita; lo que esto no implica que sea un hábito.
Por ello, es importante saber que en muchas ocasiones un pequeño retraso puede afectarnos gravemente tanto en el ámbito laboral como el social.

Así que, si queremos evitar ser unos "malqueda" es importante que demostremos que llegar tarde para nosotros es algo que puede pasar en pequeñas ocasiones. Intentar salir antes para evitar el tráfico, dejar las cosas listas antes de irnos a la cama o incluso madrugar algo más pese a que nos duela pueden ser cosas que ayuden a evitar estos retrasos y que llegar tarde no sea un hábito nunca más para nosotros.